¿Ley Súper 8 o ley Súper Lobby?

Actualmente, la obesidad está catalogada como una pandemia y sólo en Chile tenemos un  9,9 % de niños menores de 6 años obesos (según  la última Encuesta Nacional de Salud, 2010) y un 22,4% con sobrepeso. Esto se traduce en que 1 de cada 3 niños tiene un peso sobre el rango normal. Con estas cifras,  uno tiende a pensar que el estado impulsará alguna estrategia para revertir esta situación, ¿no?

niño

Ya hemos visto con gran publicidad como el programa Elige Vivir Sano se promociona como la estrella en esta lucha. Sin embargo, el problema persiste y esta iniciativa no es más que una plataforma para que algunas empresas alimentarias evadan impuestos por concepto de Responsabilidad Social Empresarial y sean consideradas como “saludables”. Sí, entre comillas, ya que al momento de ponernos serios y tramitar una ley que efectivamente catalogue a los productos que consumen sus hijos como saludables o no, desaparecieron las caras felices.

La ley 20.206, más conocida como “Ley Súper 8”, se visualizaba como  el primer paso hacia una sociedad más consciente de su salud, con herramientas concretas para que la publicidad de las grandes empresas no afectaran la inocencia de los niños ni les entregaran incentivos para consumir sus productos altos en grasas, azúcares y sal.

El gran PERO, es que esto obviamente baja las ganancias, algo inaceptable para los empresarios. Así lo hizo saber la  la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA) en este artículo, advirtiendo que “el proyecto -que deja en manos de Salud definir los porcentajes máximos de aditivos y contenidos energéticos- limitará la importación y exportación de productos y además, impedirá auspiciar actividades deportivas por las restricciones horarias que se aplicarían a la publicidad”.

Esto, ya que el espíritu original de la ley, contemplaba que se impidiera la publicidad de productos altos en grasas y azúcares en horario para niños, prohibir la venta de productos no saludables en los kioskos de los colegios y en universidades, prohibir la publicidad de sucedáneos de leche materna y, uno de los más importantes,impedir que la industria entregara estímulos a los niños, como stickers o regalos asociados a productos no saludables.

Ante esto, la  industria alimentaria se negó a participar de la reunión de expertos y consumidores realizada en el año 2008 en Valparaíso.

kiosko Al respecto, la Dra. Cecilia Castillo, Master en Salud Pública, Nutrición y Calidad de los Alimentos, afirma en esta columna de opinión en CiperChile que “en una sociedad acostumbrada a mirarlo todo desde la libertad,se  ha olvidado la importancia y necesidad de otros principios como la igualdad, equidad y fraternidad. Los argumentos de la industria eran que el proyecto inhibe el derecho de las personas a elegir lo que consumen, y que estigmatiza los alimentos, curiosamente, utilizando los mismos argumentos encontrados en la discusión del proyecto de Ley del Tabaco”.

En medio de las presiones de la industria alimentaria, la oposición negoció con el Gobierno un veto presidencial para modificar tres puntos importantes del proyecto de ley a cambio de su aprobación: permitir la venta de “comida chatarra” en la educación superior, autorizar la publicidad a los sucedáneos de la leche materna y eximir a la educación superior de programas de nutrición y concientización sobre los riesgos de la obesidad.

Esto obviamente cambia de gran manera el proyecto original, pero además, el Congreso dio la voz de alarma al advertir que desde el Ejecutivo se habían incorporado algunas medidas propuestas por la Sofofa, por ejemplo:

  • Anular la obligatoriedad de  practicar educación física 3 veces a la semana en los establecimientos educacionales.
  • Restringir la prohibición de publicidad a menores de 14 años, no a todo menor de edad.
  • Reducir las exigencias sólo a productos envasados, dejando libres a las famosas cajitas felices y otros similares de las cadenas de comida rápida.

formulas2Uno de los puntos más criticados por los expertos en nutrición, ha sido la autorización de la publicidad de los sucedáneos de la leche materna, ya que en nuestro país (y en general en el mundo), el porcentaje de lactancia materna exclusiva hasta el 6° mes de vida es menor del 50%, por lo que esta medida le hace un flaco favor a las mujeres y sobretodo a los lactantes, porque está demostrado que la lactancia materna exclusiva es un factor protector de obesidad en el futuro. Con esto, además, se vulnera la aplicación del Código Internacional de Comercialización de los Sucedáneos de la Leche Materna de la OMS, que Chile ha suscrito (más información aquí).

A simple vista, el lobby realizado por la industria alimentaria ha rendido sus frutos.

Cabe entonces preguntarse si el fin último del Estado es velar por la salud de sus habitantes (sobretodo de los más pequeños), o cautelar los intereses económicos de las grandes compañías.

Frente a este panorama, nuestra intención en Pindapps será ayudarte a tomar decisiones informadas y con fundamento, para que logres acceder a una mejor calidad de vida y una alimentación saludable, con la herramienta más importante de todas: el conocimiento.

Soy nutricionista de la U. de Chile, trabajo en atención primaria y experimento como escritora en Pindapps. Creo que somos lo que comemos y que la nutrición adecuada es la mejor medicina, por eso busco darte información clara y sencilla para que puedas elegir lo mejor.

También te podría gustar...

Tu opinión nos interesa: