¡Consumidores al rescate! – Prefeririendo una alimentación variada y consciente

Continuando con el tema más comentado estos días, acerca de la veracidad de los ingredientes de algunos productos de la industria alimentaria, me permito hacer una reflexión desde mi experiencia.

112906754_3dd2d23e59_oEl día después de la emisión del reportaje (que por cierto vi al día siguiente), me encontré sentada frente a una señora de 80 años que en palabras atropelladas y angustiadas me pedía explicaciones de “por qué decían que la leche era veneno si a mi me han  recomendado tanto tomar la extra calcio…¿usted vio el programa? ¿y cómo es posible que en el consultorio repartan leche a los viejos  y a los niños si es cancerígena? ¿Ah? ¡Dígame!” (todo esto en menos de lo que usted alcanza a decir “lácteo”).

A esas alturas, la pobre señora estaba a punto de estallar en llanto y me exigía explicaciones. Ante esto, lo que puedo asegurarles es que la única solución para no caer en el pánico generalizado, es adquirir buenos hábitos alimentarios.

oil lampEsperamos poder iluminarlos un poco (valga la ironía de la lámpara) sugiriéndoles algunas simples reglas a la hora de comer. Necesitamos que nuestra alimentación sea:

  • Variada : Comer de todo, distintos colores de verduras y frutas durante el día, así como variar entre arroz, fideos y papas. También es bueno que incluyas en tu menú las legumbres y el pescado. 
  • Suficiente: Nutrientes en cantidades necesarias para cada persona (un recién nacido no necesita las mismas calorías que un adulto, verdad?)
  • Adecuada para sus necesidades: En cada período de la vida se necesita reforzar algunos nutrientes (Ej:más hierro en las embarazadas), por lo que es importante adecuar la dieta a cada etapa. 

alimentos-sanos2A modo de ejercicio, te proponemos que trates de incluir en tu ensalada por lo menos 2 tipos de verduras de distintos colores. Así, por ejemplo, las de color rojo como la betarraga o el tomate, aportan vitamina A y betacarotenos y las de color verde (como acelga o espinaca) aportan vitamina K y muy pocas calorías.

De este mismo modo, si durante la semana consumes 2 veces legumbres (como garbanzos, lentejas o porotos) aportas a tu dieta una buena cantidad de fibra que mejora tu digestión y ayudas a disminuir tu nivel de colesterol.  De hecho, puedes salir de lo habitual y también agregarlas a tus ensaladas, ¡te sorprenderás lo sabrosas que quedan!

También te recomendamos que aproveches los beneficios del pescado, que es tan abundante en nuestro país, ya que se digiere mejor que la carne de vacuno y aporta ácidos grasos como el omega 3 que protegen tu corazón.

 

Al parecer, los cambios tienen que venir desde nosotros, los consumidores, en cuanto a exigir más de nuestros proveedores y evitar financiarle el negocio a quienes sólo intentan perjudicar nuestra salud y la de nuestras futuras generaciones (al menos ya hay algunas marcas que sabe que no debe consumir, así que NO lo haga ;)).

Pero así como le dije a la abuelita estrella de este post, creo firmemente que mientras más variada sea nuestra alimentación, nos acercaremos un poco más a la buena salud. Al menos es algo que todos podemos hacer.

¿Tienes dudas o comentarios? No dudes en dejarlos aquí 😉 !

Soy nutricionista de la U. de Chile, trabajo en atención primaria y experimento como escritora en Pindapps. Creo que somos lo que comemos y que la nutrición adecuada es la mejor medicina, por eso busco darte información clara y sencilla para que puedas elegir lo mejor.

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