¿Son necesarios los sellos? Algo más sobre los sellos en los alimentos.

Por Cecilia Caniuman.-

Hoy les contaremos sobre el sello orgánico, muy usado en estos últimos años, con  la revolución verde, por el cuál han optado diversos productores de alimentos.

En Chile, el etiquetado de productos con las palabras orgánico, ecológico y/o biológico está reservado (por ley) a aquellos productos que han cumplido con lo estipulado en la Ley Chilena de Agricultura Orgánica 20.089, sus Reglamentos y Normas Técnicas.   En este caso los productos pueden hacer uso del sello oficial. Para obtener un producto orgánico es necesario cumplir una rigurosidad completa al momento de su elaboración, desde la producción, post cosecha y procesamiento, ya que además se hacen variados análisis de suelos, agua, revisión de posibles plagas o enfermedades, controles, registros. etc. Los costos para el sello orgánico como pueden imaginar, son elevados y conllevan un tiempo de tramitación de por lo menos 2 años.

Pero los productores no se agotan, y hay quienes pagan los costos, y del mismo modo, hay consumidores que siguen prefiriéndolos, de todas formas, estos invierten en alimentos de buena calidad, sanos y saludables para las personas y el medio ambiente.

Últimamente, han surgido nuevas aristas en todo este mercado, decir también, que una siembra orgánica no necesariamente es diversa, ésta en su mayoría es un monocultivo, a diferencia de otras siembras, como un gran huerto. Además los gastos de transporte de un producto de una zona geografía a otra, como de un país a otro, son enormes, existiendo igualmente contaminación ambiental, por la generación de CO2 que se produce en el transporte.

Han surgido también otros sellos importantes, como son  Slow Food que se definen como una asociación internacional ecogastronómica sin fines de lucro y una red mundial comprometida en cambiar la lógica de producción agro-alimenticia vigente. Hay otros sellos nacionales  como el denominado “sello de origen”, creado en el año 2012, que tiene como fin reconocer  y proteger, mediante instrumentos propios de la propiedad industrial,  los productos particulares  que posee nuestro país en función  a sus tradiciones, reputación o lugares geográficos donde se producen.

Pero para fines prácticos, y resumiendo para ustedes lectores, lo más recomendable es preferir productos, aunque no posean el sello, que provengan del campo, y no muy alejados del lugar de donde se producen, y que sea un producto tradicionalmente cultivado y procesado, de esta forma ayudas al medio ambiente, comes sano, rico y de bajo costo.

También te podría gustar...

Tu opinión nos interesa: