Un artículo para reflexionar – Ingeniería genética en alimentos

Con el ánimo de difundir una opinión y un pensamiento bastante objetivo y respetable (a mi parecer), además de la simpleza que tiene en la exposición de la problemática, les dejamos un extracto del libro del Dalai Lama “El universo en un solo átomo”, en particular, del capítulo “La ética y la nueva genética”. Nos interesa mucho saber sus opiniones, ¿están de acuerdo? ¿Por qué si, por qué no? ¿Dudas, comentarios? Además de, por supuesto, invitarlos a reflexionar, al igual que el autor de estas palabras.

images Muchos de los que hemos seguido el desarrollo de la nueva genética somos conscientes de la profunda inquietud que siente el público frente a este tema. Esta preocupación gira en torno de todo, desde la clonación hasta la manipulación genética.

[…] Actualmente es posible crear nuevas especies de plantas, que producen mucho más y son mucho más resistentes a las enfermedades, para maximizar la producción de alimentos en un mundo cuya población va en aumento. Los beneficios son evidentes y maravillosos. Sandías sin pepitas, manzanas que perduran más tiempo en las fruterías, trigo y crecimiento. Esto ya no es ciencia ficción. He leído que los científicos están experimentando con nuevos productos de huerto, como tomates, que serán inyectados con genes de diferentes especies de arañas.

Con estas actuaciones, sin embargo, estamos alterando la composición genética de las especies. ¿Sabemos, realmente, cuál será el efecto a largo plazo en las plantas, en el suelo, en el medio ambiente? Las ventajas comerciales son obvias pero ¿cómo juzgar qué es verdaderamente útil? La compleja red de interdependencia que caracteriza nuestro entorno sitúa esta decisión fuera de nuestro alcance.

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En lo que se refiere a los alimentos, si es verdad que necesitamos de algún tipo de modificación genética para alimentar la población mundial en aumento, creo que no podemos rechazar sin más este campo de la tecnología genética. Si, en cambio, como sugieren sus críticos, este argumento no es más que una tapadera, tras la que se esconden motivaciones primordialmente comerciales – producir alimentos que duren más que en los comercios hasta ser vendidos, que pueden ser más fácilmente exportados al otro lado del planeta, que tengan un aspecto más atractivo y un consumo más conveniente, o crear granos y cereales diseñados para no producir su propia semilla, de forma que los campesinos se vean obligados a depender de las compañías biotecnológicas para obtenerla – entonces estas prácticas deben ser seriamente cuestionadas.

UNIVERSO2Mucha gente está cada vez más preocupada por las consecuencias a largo plazo de la producción y el consumo de productos genéticamente manipulados. La brecha que separa la comunidad científica y el público general puede deberse, en parte, al menos, a la falta de transparencia de las empresas que desarrollan estos productos. Le incumbe a la industria biotecnológica demostrar que no habrá consecuencias negativas a largo plazo por el consumo de estos nuevos productos y adoptar políticas de total transparencia frente a todas las posibles implicaciones que las plantas genéticamente manipuladas podrían tener para el medio ambiente. Es evidente que no podemos aceptar el argumento que, si no existen pruebas concluyentes de los efectos dañinos de un producto en especial, entonces no hay nada de que preocuparse.

La cuestión es que los alimentos manipulados genéticamente no son, sencillamente, un producto más, como un coche o un ordenador portátil. Nos guste o no, desconocemos las consecuencias a largo plazo de nuestra introducción de organismos genéticamente modificados en el entorno. […]

Dado el ritmo tremendo que sigue el desarrollo de la genética moderna, es ya urgente afinar nuestra capacidad de razonamiento moral, para poder enfrentarnos a los desafíos éticos que plantea la nueva situación. No podemos esperar hasta que las respuestas surjan de forma orgánica. Es necesario que afrontemos la realidad de nuestro futuro potencial y abordemos los problemas de forma directa. […]

Directora y co-fundadora Pindapps- Un poco informática otro poco músico. Busco encauzar mis energías en proyectos que me traigan mucho aprendizaje y desarrollo, intentando ser un aporte en mi entorno. Por esto me agrada Pindapps, un lugar donde la tecnología se vuelva tan positiva para las personas, como se ha prometido desde siglos.

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