Los Alimentos Funcionales ¿Qué es eso?

Son aquéllos que proporcionan un efecto beneficioso para la salud más allá de su valor nutricional básico.

No constituyen un grupo de alimentos como tal, sino que resultan de la adición, sustitución o eliminación de ciertos componentes a los alimentos habituales, si bien en un concepto amplio de alimento funcional se incluyen no sólo los productos manufacturados, sino también ciertos alimentos tradicionales.

¿Qué es o qué alimento debe ser considerado funcional? Existen bastantes definiciones, pero, en general, se acepta que puede considerarse como tal a todo alimento que, además de su valor nutritivo, aporta algún efecto añadido y beneficioso para la salud que va más allá de la estricta nutrición y que puede ser preventivo o terapéutico.

Los expertos defienden que para ser “funcional“, un alimento debe de haber demostrado fehacientemente un efecto de disminución del riesgo de padecer una patología o actuar de forma terapéutica sobre cierta enfermedad, pero no todos lo cumplen. Y no lo cumplen porque para procurar lo que prometen habría que consumir la cantidad equivalente a un camión de ese alimento cada día.

Por otro lado, se detecta la necesidad de comunicar estos beneficios a los consumidores y a los profesionales de la salud. Muchas veces el médico de atención primaria es incapaz de explicar, por desconocimiento, falta de tiempo o por las dos cosas, la cantidad de preguntas que sobre este tema le plantea el paciente en la consulta. Y por el lado del consumidor, son tantas las dudas y lo que puede confundir la publicidad, que muchas veces no saben si lo que consumen realmente sirve para algo.

¿Nos hacen falta?

La pregunta que uno se puede hacer es si realmente nos hacen falta los Alimentos Funcionales y, por añadidura, si existe algún alimento que no sea funcional.

Pues hay dos razones fundamentales: por un lado, el hecho de que una parte de la fisiología de nuestro cuerpo  fruto de la evolución social  ha adoptado costumbres alimentarias poco saludables que pueden contrarrestarse con Alimentos Funcionales y, por otro, y quizá lo más importante, porque los cambios sociales surgidos en los últimos tiempos  principalmente la incorporación de las mujeres al trabajo fuera de casa y al poco tiempo de que se dispone para comer han hecho que nuestra alimentación sea desequilibrada y nuestra nutrición deficiente.

Ejemplos más comunes en nuestra mesa: Aceite de oliva (ac.grasos monoinsaturados, antiinflamatorio natural), los tomates (licopeno, antioxidante, previene el cáncer) o el pescado azul, atún, sardinas (alto contenido en ácidos grasos omega 3, protección contra enfermedades cardiovasculares), leches enriquecidas, yogures, pan de molde, galletas con ciertos aceites o el vino, la lista de alimentos “normales” con propiedades “funcionales” podría completarse con los frutos secos, las frutas, las verdura y hasta con el chocolate y éste mientras mayor porcentaje de cacao, mayor es su aporte en antioxidantes.

¿Quieres saber más? ¿has escuchado alguna vez alguno de estos términos y no sabes de qué se trata?, iremos analizando en nuestras siguientes ediciones las definiciones, funciones y ejemplos principales de Alimentos: Nutraceuticos, Probioticos, prebióticos, alimentos transgénicos con actividad funcional, etc.

Fuente: Grupo de Inmunonutricion .Departamento de Metabolismo y Nutricion.CSIC.MADRID.2007

Nutricionista con espíritu activista en la "stand up" de la alimentación actual. Titulada de la Universidad de Concepción, trabajo en la nunca bien ponderada Atención en Salud Pública, Proclamo a diario “Que tu alimento sea tu medicina”aliméntese lo mejor que pueda y sea feliz”. Responsable de la creación de conocimiento para la app móvil, junto con aportar en la redacción, revisión de material del blog y twitter, y generar opinión en Pindapps.

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